Telefónica impulsa ascenso del Ibex 35

El principal indicador de la bolsa española, el Ibex 35 logró este lunes una subida cercana al 1%, tras alcanzar la cota psicológica de los 6800 puntos.

Este comportamiento deviene del fuerte impulso de uno de sus grandes valores, Telefónica, que se disparó con una revalorización de 8,32%, lo que representa su mejor registro desde marzo. Mientras que por su parte el selectivo ascendió un 1,23% hasta los 6.837,9 puntos.

Como es habitual, las bolsas españolas, en estos momentos siguen la tendencia que marca el Wall Street, que también manifestó una subida que rondó el punto porcentual.

¿A qué se deben las fluctuaciones del mercado?

Las bolsas a nivel mundial, tuvieron una caída el pasado viernes, tras saberse que el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio positivo al Covid-19.

El mercado está pendiente de la salud del presidente norteamericano, quien podría ser dado de alta hoy mismo tras pasar el fin de semana en el hospital.

Por otra parte, el petróleo también da un respiro con rebotes del 5% en sus precios.

Subida del Ibex 35 “no es suficiente”

No obstante, si se atiende al análisis técnico, las alzas en la renta variable todavía no son de fiar, según los asesores de Ecotrader.

“El índice español no mostrará ningún signo de fortaleza mientras no rebase los 6.930 enteros”, así lo explicó Joan Cabrero, asesor de Ecotrader.

Los expertos también destacan que hasta un 6% de baja podrían sufrir las bolsas europeas, ya que aún se encuentran en corrección y a la expectativa de la curva de contagios del Covid-19 en España y otros países del viejo continente y Estados Unidos.

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Inversores extranjeros controlan más del 50% de la Bolsa española

La presencia de inversores internacionales en la Bolsa española sigue aumentando año tras año. A cierre de 2019, los no residentes controlaban el 50,2% de la capitalización bursátil de las empresas cotizadas españolas, dos puntos porcentuales más que el año anterior, lo que supone el cuarto récord histórico consecutivo, según el último informe que ha publicado Bolsas y Mercados Españoles (BME).

En una década, la segunda del siglo XXI, los inversores extranjeros han aumentado diez puntos su peso en la Bolsa española, desde el 40,1% al 50,2%. La influencia del dinero extranjero en el parqué nacional ya se encuentra por encima de otras Bolsas vecinas como la francesa, en la cual, de acuerdo con datos del Banco de Francia referidos a 2018, la participación extranjera sería de un 42,2%.

“La mayor internacionalización de la actividad de las empresas españolas y en particular de las cotizadas en Bolsa ha sido uno de los factores que ha permitido la brillante recuperación de la economía española tras la crisis financiera mundial de 2009 y la posterior crisis de deuda soberana en Europa en 2012″, explican desde BME.

“Las principales empresas españolas no solo han internacionalizado su actividad sino también su capital y su financiación a través de los mercados de capitales. También la competitividad tecnológica y la transparencia de la Bolsa española ha sido un factor de peso que ha consolidado la confianza de los inversores foráneos”, añaden estas fuentes.

Inversores internacionales

Si bien dentro del grupo de los inversores extranjeros hay empresas internacionales con participaciones relevantes en cotizadas españolas, los principales inversores son los denominados institucionales, es decir, gestoras de fondos de inversión y de planes de pensiones, compañías de seguros e incluso bancos de inversión que mantienen carteras de acciones.

Entre los datos que subrayan el creciente interés de los inversores internacionales por la Bolsa española está la presencia en este mercado del Fondo Noruego de Pensiones, cuya inversión en compañías cotizadas en los parqués nacionales al cierre de 2019 alcanza los 12.770 millones de euros (que se completa con una inversión en deuda pública de 6.900 millones de euros).

Otro de los más importantes accionistas institucionales mundiales, la gigantesca gestora de activos BlackRock, también tiene destacadas participaciones en empresas cotizadas. Asimismo, están presentes de manera destacada grandes inversores institucionales globales como el fondo soberano de Catar o las gestoras Fidelity, Invesco y Capital Group, a través de su filial Capital Research and Management Company.

Las familias españolas pierden peso

La participación de las familias españolas en la propiedad de acciones cotizadas de empresas nacionales se ha vuelto a reducir en 2019 y se sitúa en el 16,1%, un punto menos que el año anterior, el quinto consecutivo de caída. El dato es el menor de la serie histórica y prácticamente se encuentra en la mitad del nivel que tenía hace 20 años. La elevada presencia de inversores individuales o familias ha sido históricamente uno de los rasgos diferenciales de la Bolsa Española, con un máximo del 33,6% en 1999.

Tras una paulatina caída en los ejercicios siguientes, en la crisis financiera y económica que se inició en 2008 se convirtieron en un puntal importante del mercado y aumentaron su cartera de acciones cotizadas.

“El porcentaje actual de la capitalización bursátil en manos de las familias españolas supone una acelerada convergencia con Europa, donde la participación directa de los inversores individuales en Bolsa ha sido tradicionalmente inferior a la de España”, según BME.

Servicios no bancarizados

Por su parte, la participación en la Bolsa española de las empresas no financieras se situaba al finalizar 2019 en el 20,8% de la capitalización total de las cotizadas españolas, igual que el año anterior y casi cuatro puntos por encima de los niveles de 2014.

En la segunda década del siglo XXI, entre 2009 y 2019, la participación de las empresas no financieras como propietarias de acciones españolas cotizadas se ha reducido en casi cinco puntos porcentuales, sobre todo debido a la fuerte reducción entre 2010 y 2014, en plena crisis financiera mundial y de deuda soberana en Europa.

“En esos años, las empresas no financieras se vieron obligadas a realizar fuertes desinversiones para reducir su endeudamiento, y su presencia en el capital de las cotizadas españolas tocó suelo con un 17,1% del total. Desde entonces y hasta 2019, su participación en la Bolsa ha ido creciendo hasta consolidarse en cerca del 21% que mantiene en la actualidad”, explican en BME.

Por primera vez en la serie histórica disponible, la participación de los bancos y las antiguas cajas en la Bolsa española se sitúa por debajo del 3%, en concreto un 2,8% que supone marcar un mínimo desde 1992.

El porcentaje de las empresas españolas cotizadas en manos de entidades bancarias ha seguido una trayectoria descendente, que se inició con el máximo del 15,6% en 1992 y, hasta la fecha, finaliza al cierre de 2019 con un 2,8%. En la última década, entre 2009 y 2019, la caída es de 2,2 puntos; en el conjunto de los años transcurridos del siglo XXI, de 10.

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Fuente: Elpais.com

Madrid Stock Exchange

Bolsas retoman ante progresiva vuelta a la normalidad

Las Bolsas mundiales están mostrando una remontada: Wall Street dibujó a última hora de este lunes el cambio de tendencia. El Dow Jones neoyorquino se encaminaba hacia su tercera jornada en negativo cuando un rebote de última hora le hizo ganar un 0,11%.

A su abrigo y el de la progresiva vuelta a la normalidad en los principales países europeos (también en Estados Unidos), las Bolsas continentales han dejado atrás el fatídico inicio de mayo y retoman, una vez más, la remontada. Esa que, con muchos altibajos, les ha hecho ganar alrededor de un 20% desde los mínimos de mediados de marzo.

Los resultados empresariales también contribuyen y han animado al Ibex, que crece más de un 1% con Repsol disparado después de presentar cuentas. El barril de Brent, de referencia en Europa, ya supera los 30 dólares. Solo la prima de riesgo da malas noticias este martes, tras el fallo del Constitucional alemán contra las compras del Banco Central Europeo (BCE).

Después de dos días fatídicos, la posibilidad de obtener beneficios con compras baratas y el optimismo ante los planes de desconfinamiento anunciados para California y Nueva York se han impuesto a la amenaza de una guerra comercial entre China y EE UU, que hundió a los parqués en la sesión anterior. En plena temporada de resultados, la Bolsa de Madrid ha subido un 1,11% y recupera los 6.700 puntos, perdidos este lunes. El Ibex ha hecho caso omiso a otro mal dato sobre el empleo: el paro registrado creció en cerca de 300.000 personas en marzo.

Europa en alza

Repsol ha impulsado el selectivo español con una subida espectacular, tras haber mejorado todas las previsiones al obtener un beneficio neto operativo de 447 millones de euros en el primer trimestre. La petrolera ha liderado las ganancias con un crecimiento del 13%. Endesa, que anunció este lunes un aumento del 133% en los beneficios del primer trimestre, se ha anotado un 4%.

En la misma línea, los principales mercados europeos, también con avalancha de cuentas empresariales, han registrado moderadas ganancias. Las Bolsas de Fráncfort y París se han situado a la cabeza, con subidas del 2,51% y el 2,40%, respectivamente. Por si quedaban dudas a lo largo de la jornada, Wall Street las ha disipado con una apertura por encima del 1,5% que hace caso omiso a los malos datos macroeconómicos que llegan un día más de Estados Unidos.

Sube la prima de riesgo

La buena marcha de los parqués no alivia, sin embargo, el mercado de deuda. La prima de riesgo —el diferencial del bono español a diez años y el bono alemán— vuelve a subir y ya roza los 145 puntos básicos. El diferencial italiano también escala con fuerza y se acerca por momentos a los 250, tras el fallo del Tribunal Constitucional de Alemania sobre el programa de compras del Banco Central Europeo.

El alto tribunal ve problemas legales en la participación, en 2015, del Bundesbank en el plan del entonces presidente del BCE, Mario Draghi, si bien no se pronuncia sobre el programa extraordinario lanzado por la actual presidenta, Christine Lagarde, durante la pandemia. El euro, que se mantenía estable hasta que se conoció la decisión, cae y se paga en el entorno de los 1,08 dólares.

En el mercado de materias primas, el petróleo consigue, paso a paso, dejar atrás la volatilidad de abril. Con más constancia que las Bolsas —no es difícil si se tiene en cuenta de dónde viene—, el crudo prosigue un día más su remontada a ambos lados del Atlántico.

El barril de Brent, de referencia en Europa, escala a un ritmo de dos dígitos y alcanza los 30 dólares por primera vez en tres semanas. Es, sin embargo, la mitad de su valor previo al inicio de la crisis. Por su parte, los futuros del West Texas estadounidense suben más de un 15% y luchan por los 24 dólares.

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Fuente: ElPais.es